La pitada al himno de España se repite impunemente

Artur Mas pitada himno en Copa del Rey

Como era de esperar –y así estaba anunciado- el partido de fútbol de final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Atlético de Bilbao, ha sido un nido de vilezas.

Cuando sonó el himno nacional, comenzaron los insultos a España, representados en una descomunal pitada con silbatos, previamente repartidos. Desgañitándose los asistentes y dejándose el podrido aire de sus pulmones para mostrar su odio enfermizo a la nación que, pese a todo, les acoge.

Lo peor de todo no es eso; lo más espeluznante es la pasividad de la clase política, de los dirigentes de TODOS los españoles que, como es habitual, han mostrado una vez más su cobardía, que puede definirse como traición.

Traición a las instituciones que tanto adoran, traición a sus antepasados, a su historia, traición al poder que se les ha entregado y traición a los españoles que tienen que convivir con los salvajes de esas dos regiones.

Hay un vacío legal, tienen la desfachatez de declarar. No se puede emprender acciones legales porque no hay ley que proteja la dignidad de España. La ley 39/1981 de 28 de octubre no contempla la prohibición de estas acciones, se centra en el respeto a la bandera de España –que tampoco se respeta y no se aplica la ley, dicho sea de paso-, así que se quedan de brazos caídos dejando que la purria nacionalista insulte y desprecie a la Patria en sus símbolos, que también lo es el himno nacional.

Ni se preocupan de legislar al respecto, habiendo existido antecedentes. Ya en mayo de 2009, en el partido entre el Barcelona y el Atlético de Bilbao de final de la Copa del Rey se produjeron los mismos hechos. Una asociación presentó querella criminal, que fue archivada por la Audiencia Nacional bajo el pretexto de la protección a la libertad de expresión y que los hechos no eran constitutivos de delito porque no propugnaban el odio nacional o el ultraje a la nación. ¿Qué más había que presentarle al juez para entender que sí, que era un ultraje, una afrenta, un odio exacerbado a la nación española? ¿Dónde está el límite de esa libertad de expresión, su señoría? ¿No existe en esta materia para el juez Pedraz?

Mientras tanto, unos cuantos españoles tienen que resistirse a esta gentuza que goza de una plena libertad de expresión y de acción, conocedores de que la ley no les impedirá actuar porque cuentan con la complicidad de mucho traidor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s